jueves, julio 06, 2006

Don Was, legendario productor (y menos legendario músico de funk blanco), echa un poco más de leña al fuego en la eterna discusión sobre la primacía del sonido digital: En los últimos años, desde que puedo llevarme CD-Rs a casa desde la planta de masterización, he comprobado que hay una asombrosa diferencia de calidad entre las diferentes fábricas de CDs. Si crees que lo digital es perfecto, tengo malas noticias para ti. Muchos nos hemos dejado engañar por el mito de que sólo son ceros y unos y que, por tanto, las copias son perfectas. No lo son. Las variaciones de calidad son enormes, y a menudo aleatorias. Sólo con cambiar la forma de enchufar un cable ya puede haber una diferencia. Y en estas fábricas no hay control de calidad, aparte de alguien comprobando si se mantienen los niveles correctos.

12 Comments:

At 12:57, Blogger deni o kike said...

Creo que deberíamos consultar con Punset acerca del tema. El hecho de que "1s" y "0s" en el mismo orden creen un producto diferente se acerca al principio de indeterminación de Heisenberg :0P

 
At 20:47, Blogger Pedro Trotz said...

En un CD hay mucho espacio para códigos de corrección de errores (que siempre existen, aunque sea en un porcentaje muy pequeño) además del espacio dedicado a los 0's y 1's musicales. Esos códigos de corrección ayudan a corregir los errores tipo C1 y C2, que son fácilmente recuperables usando esos códigos. El problema es que, al usar según qué métodos de recuperación de errores sólamente se realiza una "suposición" del byte que falta. Esas suposiciones evitan que el CD salte, pero alteran la calidad del sonido. Un técnico de masterizado cualificado sabe como medir, corregir y evitar ese tipo de errores que, supuestamente, no deberían existir en un CD recién salido de fábrica.

También hay una posibilidad de que errores tipo "jitter" se cuelen en el proceso de grabación. Esos errores son pequeñas micro-fluctuaciones en la velocidad de grabación. Si se graba desde un soporte analógico, el dither en los convertidores DA resulta en una distorsión audible. Pero, según mis conocimientos, eso no ocurre cuando se copia un CD digitalmente. :O

También, y eso es lo más habitual, nos enfrentamos a diario con un síndrome denominado "el traje del emperador". Todo el que haya leído ese cuento de pequeño podrá aplicarlo a la industria del audio. Es el pan nuestro de cada día: la gente oye "cosas" porque alguien supuestamente cualificado le induce a oirlas. :)

 
At 21:01, Blogger Pedro Trotz said...

En un CD hay mucho espacio para códigos de corrección de errores (que siempre existen, aunque sea en un porcentaje muy pequeño) además del espacio dedicado a los 0's y 1's musicales. Esos códigos de corrección ayudan a corregir los errores tipo C1 y C2, que son fácilmente recuperables usando esos códigos. El problema es que, al usar según qué métodos de recuperación de errores sólamente se realiza una "suposición" del byte que falta. Esas suposiciones evitan que el CD salte, pero alteran la calidad del sonido. Un técnico de masterizado cualificado sabe como medir, corregir y evitar ese tipo de errores que, supuestamente, no deberían existir en un CD recién salido de fábrica.

También hay una posibilidad de que errores tipo "jitter" se cuelen en el proceso de grabación. Esos errores son pequeñas micro-fluctuaciones en la velocidad de grabación. Si se graba desde un soporte analógico, el dither en los convertidores DA resulta en una distorsión audible. Pero, según mis conocimientos, eso no ocurre cuando se copia un CD digitalmente. :O

También, y eso es lo más habitual, nos enfrentamos a diario con un síndrome denominado "el traje del emperador". Todo el que haya leído ese cuento de pequeño podrá aplicarlo a la industria del audio. Es el pan nuestro de cada día: la gente oye "cosas" porque alguien supuestamente cualificado le induce a oirlas. :)

 
At 12:19, Anonymous El músico de la calma said...

El primer principi de la Entropía ens diu que tot tendeix al caos, el sistema digital, que tan intenta suplantar al analògic, no s'en salva.
Salut i vinils per a tots.

 
At 14:34, Blogger joan said...

sabía que pedro trotz no se iba a privar de comentar en esta entrada :-)
no dejen de visitar su blog si han entendido algo de lo que dice (y si no también, que no siempre habla en clave y sólo dice cosas interesantes).

 
At 12:03, Blogger Philbert Desanex said...

pero la cosa es que suene... ¿no?.

Antes me pasaba el día escuchando cintas y no me quejaba de su malsano sonido. Nos hemos vuelto unos exquisitos. Es lo que tiene la edad, jejejeje!

 
At 21:45, Anonymous Julio said...

Yo siempre odié a Nyquist -que seguramente no sería un melómano de pro- y en clase de redes a menudo defendí la superioridad cualitativa de lo analógico frente a lo digital, y el profe muy prudente nunca se atrevió a negarlo categóricamente :-) porque lo importante es no olvidar que, por el momento, nuestra interfaz -i.e. el oído- es analógica y, en ese último paso, independientemente de la secuencia binaria grabada, también pueden producirse alteraciones. He dicho. :D

 
At 08:41, Blogger Pedro Trotz said...

para el músico de la calma:

¿Eso no era la segunda Ley de la Termodinámica? ;)


para julio:

Aquí el problema está en no caer en la trampa del sastrecillo del emperador (reitero la importancia de leer ese cuento y aplicárselo a uno mismo). Lo que tiene mejor pinta no siempre es lo mejor.

Y es que el vinilo tiene un aspecto magnífico: redondito, enorme, con su magnífica portada y contraportada, alternativo... funda con las letras, etc... El formato vinilo es una obra de arte en sí mismo. Estuve en una exposición en el MACBA hace unas semanas y fue fantástico ver todo el "arte" que una buena colección de vinilos puede llegar a contener.

Pero también debemos dejar los prejucios aparte y reconocer cuáles son realmente las limitaciones de nuestro oído y dejar de discutir sobre el sexo de los ángeles. ¿alguien puede ver si le falta el punto a una letra "i" que está escrita en una hoja de papel a 100 metros de distancia? De igual manera las limitaciones del Teorema de Nyquist son imperceptibles en el formato CD.

Me explico:
1) Si tenemos una frecuencia de muestreo de 44.100 Hz, podemos almacenar/reproducir con exactitud frecuencias sinusoidales "puras" de hasta 22.050 Hz. Nadie puede oir por encima de 20.000 Hz. El proceso de filtrado previo y posterior a las conversiones digital-analógico y analógico digital se encarga de eliminar esas "horrorosas y MUY digitales" escaleritas cuadradas chungas causadas por el proceso de cuantización y que tanto mal rollo te debieron dar :) cuando estudiaste el teorema de Nyquist-Shanon. Para entender cómo se convierten esos saltos producidos por el propio proceso de cuantización en sinuosas curvas super-analógicas :D hay que pegarle un repaso a la transformada de Fourier.

El problema es que a principios de los 80, cuando salió el formato CD, esos filtros eran todavía muy chungos y por esos los CD's no se oían muy bien. Mención aparte para el tema del oversampling, otra técnica para reducir esos artefactos.

2) El vinilo también tiene sus limitaciones. El surco no puede almacenar determinadas informaciones porque físicamente es imposible y esto llega hasta el punto de que algunos artistas actuales como RYOJI IKEDA ;) no podrían publicar sus trabajos en vinilo porque sencillamente algunas notas ni tan sólo quedarían grabadas... por no mencionar los crujidos y las rayas que podrían ser fácilmente confundidos con alguno de sus "glitches", je, je... :D

3) Te sorprenderías de ver lo "digital" que es nuestro oído... especialmente la cóclea. :D aunque creo que lo importante no es si nuestro oído puede o no puede producir alteraciones (que sí puede, por cierto) ya que eso dependerá de la salud de cada uno.

Hay muchos más motivos por los que el CD es un mejor medio para almacenar (y escuchar) la música que un vinilo. Detallarlos me parece hasta un poco aburrido e innecesario. En mi opinión, lo importante es que los medios de grabación y reproducción digitales permiten una mayor calidad de sonido con un coste asumible. Después, que cada cual escoja el medio que más le guste, ya sea vinilo, cassette, minidisc, CD, iPod, etc...

 
At 15:49, Anonymous El músico de la calma said...

Mentres sa primera llei no anuli a sa segona, que més dona el ranking.
De totes formes impresionant el seu coneixament damunt aquestes coses.

 
At 09:34, Anonymous Julio said...

Muchas gracias, Joan, por dejar que nos quedemos aquí, en el salón de tu casa, hablando de estos temas tan interesantes.

Pedro, soy plenamente consciente tanto de las limitaciones de la reproducción analógica como de sus bondades, dejando de lado el hecho cierto de la superior "cualidad" de la carpeta de un LP frente a la de un CD, pero me gustaría hacerte un par de puntualizaciones:

1) No es cierto que "nadie" pueda escuchar frecuencias superiores a 20 KHz. Como sabes, la respuesta del oído humano no es igual para todas las frecuencias, presenta una curva "característica" que es, precisamente, la base de la psicoacústica y de las técnicas de compresión de audio digital "con pérdida". Pero, además, la curva varía de persona a persona, e incluso en la misma persona a lo largo de su vida.

off-topic con moraleja: Un servidor, por ejemplo, es el azote de sus diseñadores gráficos porque es capaz de ver descuadres de 1 pixel en la pantalla, aunque no esté sentado justo enfrente de la misma. No todo el mundo los ve pero yo sí, y mis diseñadores al principio alucinan y me lo discuten, pero después se convencen y toman en serio lo que digo :-)

Así que, IMHO, no se puede juzgar lo que otra persona puede o no escuchar sobre la base de lo que uno mismo escucha.

2) Creo que la clave está en la palabra (frecuencias sinusoidales) "puras" que has entrecomillado. Cuanto más complejo es el sonido y menos pura es la frecuencia, más importancia cobra la *resolución* de esos filtros utilizados. Y es cierto que han mejorado mucho, desde luego. Lo que intento expresar es que "lo digital", que en la teoría matemática es tan perfecto, también se ve afectado por la práctica, por la capacidad de la tecnología de implementar esa teoría en cada momento. En pocas palabras y resumiendo, seguimos adorando a un dios de barro (en el caso del cd de arcilla fina y en el del mp3, ogg y similares de tierra basta) :-)

(perdón por la extensión de la contestación)

 
At 12:13, Blogger Moreland Cowboy said...

Tengo varios de mis discos favoritos duplicados o triplicados en versiones CD, DVD, MP3, AIFF, y tengo que decir que el sonido varia de manera muy notable en todos esos formatos. Incluso tengo LP de ediciones diferentes en los que se advierten sustanciales diferencias (no sé si tanto en mezcla como en sonido, no soy tan entendido como mis interlocutores aqui).

Lo que quiero decir es que despues de un tiempo intentando privadamente dar con la mejor versión o formato de una canción, he concluido que no te puedes fiar de nada, ya que aunque nuestro oido sea analogico o digital, nuestra mente no deja de ser meramente humana. De hecho, estoy convencido de que nuestra mente suple y adapta las variaciones sonoras que pueden existir entre los diferentes formatos y versiones, y nos engaña, hasta que lo que oimos queda sujeto a la voluntad de nuestros sentimientos, estado animico, de nuestros prejuicios y de otras mil cosas que dificilmente podemos controlar y mucho menos clasificar.

Porque hablabamos de musica no?

Mi pregunta es: Para que sirve el coche mas perfecto del mundo si no te lleva a ningún lado? Porque queremos ir a algún sitio, verdad? A eso se le llama inquietud.

 
At 17:13, Blogger joan said...

ese es mi michael!

Porque queremos ir a algún sitio, verdad?

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home