lunes, enero 26, 2009

Hoy sale en Público un artículo excelente del corresponsal en Bruselas, sobre la posible e injusta ampliación del copyright sobre los registros sonoros que se discute en la UE el mes que viene. Junto a este artículo, hay un breve análisis mío sobre el tema (que ampliaré en breve en otro artículo mucho más largo para Rockdelux).
Por otra parte, en el mismo diario sale una entrevista con Franz Ferdinand ya que su disco sale hoy. Problemas de espacio impidieron que saliese publicado en papel mi texto de apoyo a ese artículo, así que aquí lo tenéis.

(Actualización: finalmente lo de FF ha salido publicado esta tarde en la web del periódico. Lo bueno de que salga en la web es que no hay que lamentar recortes, que siempre dejan los textos un poco cojos).


TÓMATE EN SERIO A FRANZ FERDINAND... O NO

El primer impulso, lo que sugiere la lógica, es sospechar que hay algo raro. Desde el principio, Franz Ferdinand parecía un montaje ideado por creativos publicitarios, dispuestos a reventar el mercado de las tendencias: todo encajaba para convertir a unos chavales de Glasgow en una versión perfeccionada de Blur, en estrellas del pop para el siglo XXI. Producto empaquetado para gafapastas hedonistas, todo muy Spice Girls del indie. Música bailable y contagiosa, con pedigrí rockero y referencias a la nueva ola y el post-punk en un momento en el que eso cotizaba al alza. El look, impecable: flequillos bien cortados, pantalones de pitillo, los polos Fred Perry bien ajustados. Todo perfecto para arrasar en las portadas de las revistas de moda, tanto como en las de música. Josef K y Hedi Slimane en perfecta armonía.
La imagen de sus discos también parecía pensada al milímetro: arte de vanguardia ruso, constructivismo, Rodchenko. Propuesta estética con coartada intelectual, la transgresión convertida en mercancía. Les faltó exponer en el Musac.
Visto así, cualquiera se los tomaba en serio. En música, como en las mentes sensatas, el darwinismo y la evolución natural tienen más crédito que el diseño inteligente. Pero, aparcados los prejuicios, nadie puede negar que su estupendo primer disco está lleno de energía: el cambio de ritmo de “Take me out”, el estribillo de “Jacqueline”, la urgencia de “This fire”, esas melodías que se te quedan pegadas durante días. En directo, cada guitarrazo, cada golpe de caja, cada zapatazo a las tablas coincide con precisión metronómica. Hasta el momento, un concierto de Franz Ferdinand es una garantía, y tanto en “You could have it so much better” como en “Tonight” hay canciones suficientes (aunque estén más escondidas entre las medianías) para sostener conciertos intensos y nerviosos como los suyos.
Eso sí, tres discos después, siguen sin superar aquel debut. Quizá eso los hace más humanos. Ahora puedes creértelos. O no: es lo que tiene el pop art.

10 Comments:

At 11:57, Blogger la señorita rottenmeier said...

Efectivamente, no creo que superen su primer disco. Yo fui a verlos al Aqualung y me defraudaron un poco... demasiada palabrería entre canción y canción.
¿Debería darles una segunda oportunidad?

 
At 12:22, Anonymous Héctor said...

A mí el segundo me pareció muy vulgar, y el tercero ya ni lo he escuchado. Pero el primero me encanta, y a veces me han mirado un poco como a un apestado por decirlo, la verdad. Passso de integrismo indie, que es para adolescentes emocionales.

 
At 12:45, Blogger joan said...

a la pregunta de la señorita: No.
Héctor, pensamos exactamente igual. Ah, y ahora mismo salgo hacia Paradiso a comprar Rompepistas.

 
At 19:16, Anonymous Rafa said...

el último lo he escuchado lo justo, para seleccionar los temas que puedan entrar para la pista de baile, pero la sensación que he tenido es que se han convertido en Franzgoria Ferdinand!

un toston, vamos!

El pitchfork les ha dado un 7 con algo, yo no hubiera sido tan benevolente. En estos casos me hace (mal) pensar si tienen que hacer caja con ellos y por eso no los dejan tan mal parados!!

 
At 21:11, Blogger Raquel Márquez said...

Coñe, Joan, no lo entiendo. Si la conclusión que tú mismo sacas es que la música está bien aunque te guste más un disco que otro, ¿qué más da que "creas en ellos" o no? Que no es religión ni política, ¿no?

Cada vez entiendo menos los reparos sobre lo "auténtico" y lo "falso" en la música, pero sobre todo en un grupo tan hedonista y tan poco "ideológico" como ellos. Tampoco creo que usar un diseño inspirado en la vanguardia rusa sea una "coartada", a no ser que uno crea que cuando se tiene un grupo hay que defenderse de los críticos ya de entrada. Es como si sacar un disco pop fuera sospechoso...

Dejemos que los carcas y los que no disfrutan del pop digan esas cosas de que hay música más pura, más intelectual o más auténtica que otra!!! ¿No es divertido y enriquecedor hablar sólo de gustos???

Abrazos disidentes :P

 
At 17:01, Blogger joan said...

yo no he dicho que haya música más pura o más auténtica que otra, ¿entiendes eso leyendo mi texto?
¡si a mí me encantan las spice girls! (al menos algunas canciones)
pero sí me hago eco de algo que está ahí, que piensa o podría pensar mucha gente. además, la música no sólo se disfruta escuchándola, también hablando de ella... aunque sea como bailar sobre arquitectura.

 
At 18:10, Blogger Raquel Márquez said...

Lo de intelectual o pura es añadido mío, pero que hay música más auténtica que otra yo diría que es una idea sobreentendida en tu texto... Tengo la sensación de que para ti es menos auténtico un grupo como Spice Girls que otro que estuviera menos orientado al éxito masivo, por eso las has sacado a colación, ¿no?... Si sientes algo así, yo nunca rebatiría esa sensación personal, a mí también me sucede con muchas cosas que me gustan pero con las que no comulgo tan totalmente como con otras.

Cada uno se hace siempre ideas de lo que le parece más genuino, eso es inevitable y humano y es interesante hablar de ello... En realidad lo que me parecía un poco injusto es que la mayor parte de un texto sobre un grupo se dedique a poner en duda su honestidad y precisamente lo haga de manera tan indirecta, sin críticas concretas en primera persona, sólo ese hacerse eco (sumándose indirectamente) de algún supuesto rumor en "la sociedad" que les pone en solfa, que "sospecha" de ellos... A mí me resulta un poco como emborronar algo admirable (canciones pop bien hechas y grandes conciertos, que es de lo que vive esta gente, aunque la promo lo rodee todo y les ayude) con reparos, con olorcillos "raros", "coartadas", "trasgresiones que en realidad son mercancías"...

No sé, quizá es un ataque de ingenuidad, pero a veces creo que molaría liberarse de todo eso que nos hace pasar tanto rato hablando de algo tan inaprehensible como la música...

Pero bueno... ¿y lo que nos entretenemos todos qué?

:)

 
At 19:32, Blogger joan said...

pues yo no creo que se sobreentienda eso en mi texto, creo que más bien proyectas lo que tú quieres leer entre líneas para reforzar tu opinión.
yo no creo que las spice girls sean menos auténticas que nadie. sí pienso que su intención (declarada) es diferente a la de otros: hay gente que quiere entretener y gente que quiere abrir nuevas vías de expresión o formar parte de otro tipo de entorno cultural más elitista. a mí ambas me parecen perfectamente respetables y disfrutables.
lo que quería decir aquí es que franz ferdinand caminan por la frontera entre ambas. y que, al menos en el primer disco, lo hicieron de la mejor manera posible.

 
At 20:44, Blogger Raquel Márquez said...

Ah, pues si eso es lo que querías decir estoy totalmente de acuerdo contigo. FF para mí también están en esa frontera, incluso es parte del motivo por el que me gustan tanto...

Abrazo menos disidente que el primero, jaja. A ver si coincidimos en algún evento elitista de los que solemos frecuentar con placer...

:)

 
At 15:10, Blogger joan said...

a ver si es verdad, que hace un montón que no os veo!

 

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