jueves, abril 26, 2007

Según Stephen Fry, cuando David Hockney conoció a un envejecido WH Auden exclamó, ante la visión de su rostro arrugado: ¡Dios mío! Si ésta es su cara, ¡cómo debe de ser su escroto!

2 Comments:

At 15:26, Anonymous Héctor said...

Pobre Auden; qué bien escribía cuando era joven y cómo se fue perdiendo con el tiempo. Aunque su últimísimo libro de poemas, "Thank you, fog" ("Gracias, niebla" en la Editorial Pre-Textos), merece mucho la pena.

 
At 10:04, Blogger joan said...

¿y cómo tendría el escroto de joven?

 

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