sábado, febrero 14, 2009

Esta semana he tenido el corazón partido: para dos grupos con los que voy de gira siempre y me tienen que venir los dos en los mismos días, como si no hubiese más semanas en todo el año. Al final tomé una decisión salomónica y pasé dos días en Madrid con Herman Dune (conciertazo el del miércoles en la sala Heineken, más de setecientas personas), para unirme a partir del jueves al bus del rock y la gran familia con la que viaja Howe Gelb.
He visto ya muchos conciertos de Giant Sand, y puedo decir que el de Oviedo el jueves y el de ayer en Santa Maria da Feira (hey Devendra!) se encuentran sin duda entre los mejores que les he visto, y no creo que bajen de ahí. Están a un nivel tan alto que, incluso cuando les sale un concierto malo, el nivel de calidad es altísimo. Todo apunta a que esta noche también será una gran velada, la prueba está sonando muy bien y la venta anticipada ha sido muy buena. Mañana vamos a Córdoba, a seguir con el proyecto flamenco.

1 Comments:

At 11:39, Anonymous Héctor said...

Que vaya todo muy bien, Joan.

Oye, aquello de hablamos de las Vainica en la parrillada punk se ha revelado imposible. ¿Me envías tu dirección a laeducacionsentimental@hotmail.com y te envío un ejemplar de la traducción de "¿Quién tien mieu a Virginia Woolf"? Así te cambio algo mío por los discos que te comenté, que me hace más ilusión.

 

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