martes, febrero 26, 2008

Me piden en los comentarios un resumen de los conciertos de la semana pasada.
No tengo tiempo de pararme a comentar nada con detenimiento, pero ahí van algunos recuerdos rápidos.

Jueves 14 de febrero - Jonston (+ Nada Surf) en Madrid (Arena): estaba la sala llenísima, y al menos desde mi punto de vista dimos un concierto estupendo. Del concierto de Nada Surf poco puedo contar, cuando acabé de recoger la batería pensaba más en subir a la barra y en la fiesta posterior en el Fotomatón (que por cierto estuvo muy bien).
Viernes 15 - Single (+ Anti) en Valencia (Loco Club): debut en la carretera todos juntos (al festival Actual fuimos por diversos medios, en mi caso por mi cuenta tanto a la ida como a la vuelta). Fue un placer compartir furgoneta, comidas y risas con ellos. Ya tengo ganas de volver a repetir la experiencia. No había estado nunca en Loco Club, y aunque el precio del alquiler me parece exagerado es una sala magnífica, con un sonido excelente. Vendimos muchísimos discos, la próxima vez habrá que llevar más (al día siguiente no tenía suficientes para atender a la demanda del público de Murcia).
Sábado 16 - Single (+ Anti) en Murcia (Auditorio): mucha menos gente de la esperada, aunque nosotros dimos un concierto muy bueno. Teresa tiene sorpresas preparadas para los directos que creo que van a gustar mucho a sus fans. Al acabar vinieron al camerino Alfonso Melero (Terry IV y Hello Cuca), Antonio Galvañ (Parade), Ángel Sopena (Lemon Pop) y más gente.
Martes 19 - The Marzipan Man en Fnac Asturias (Parque Principado) y en Gijón (Sonotone): antes fuimos a la RPA, la radio autonómica, donde Jordi hizo un acústico para el programa de Luis A. Mayo. En la Fnac había poquísima gente (no sólo en el concierto, sino en toda la tienda), pero valió la pena porque vino gente de Oviedo que luego no podía ir a Gijón. Por la noche en Sonotone el concierto fue muy bonito, y la gente guardó un silencio muy respetuoso durante toda la actuación. Vinieron a verle los cuatro miembros de American Music Club. Fuimos a cenar con ellos a una sidrería, pero como íbamos con prisas les dije que iba a ser una cena muy rápida, a base de tapas: navajas, chopitos, champiñones, pastel de cabracho y cinco botellas de sidra (nos servían los vasos sin parar), todo en media hora. Al salir, dijo Steve, el batería: "this is the best fast food I've ever had".
Miércoles 20 - American Music Club (+ The Marzipan Man) en Gijón (Casino): la sala Acapulco del Casino de Gijón es como el bar de un barco transatlántico de los años 70. El concierto de AMC quedó un poco diluido entre los sofás y el murmullo de la gente (los que estaban más atrás estaban más pendientes de sus copas que de seguir las evoluciones del grupo, que tampoco le puso muchas ganas). Vudi, el guitarrista que lleva toda la vida con Mark Eitzel, es un caballero andante, el reverso positivo que le proporciona el equilibrio. Sólo le vi quejarse al acabar la entrevista que les hicieron de La Voz de Asturias. El periodista les preguntó quién creían que iba a ganar las elecciones, McCain, Hillary u Obama. Vudi se levantó de la silla antes de que acabase la pregunta y se marchó sin decir nada. Unos metros más allá, visiblemente molesto, se giró y dijo: "va a ganar Obama, pero nada va a cambiar".
Jueves 21 - American Music Club en Madrid (Caracol): un concierto para el olvido. Se unieron los problemas técnicos y las movidas personales, y dieron el peor concierto posible. A pesar de todo, e incomprensiblemente, la crítica de El País les pone por las nubes.
Viernes 22 - American Music Club (+ Audience) en Bilbao (Kafe Antzokia): como el día y la noche: el concierto de Bilbao fue espectacular, con el grupo concentrado y lleno de energía. Audience lo habían dado todo como teloneros, pero Mark Eitzel salió a demostrar que lo de Madrid había sido un error lamentable, y los demás le siguieron y le empujaron hacia arriba. Un conciertazo.
Sábado 23 - American Music Club en Barcelona (Bikini): y otro conciertazo. Mark salió al escenario con un ramo de flores que le habían regalado, pero para romper el momento Morrissey acabó poniéndose el ramo en la bragueta. Incluso contó chistes de dudoso gusto (al menos en público). Si no hubiese habido hora de cierre, hubiesen tocado un buen rato más. A ver si pueden hacer una demostración como esa algún día pronto en Madrid.

1 Comments:

At 19:11, Blogger víctor said...

Me he partido de risa con ciertos fragmentos de este post. Además estoy de acuerdo con lo que dice Vudi de Obama.

 

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